24 julio 2007

La odisea de llegar a Nueva Gerona, Isla de la Juventud.

Fueron trece horas de comer mierda en el aeropuerto José Martí de La Habana. Ese fue el retraso acumulado de mi vuelo entre la capital cubana y el diminuto aeropuerto de Nueva Gerona, Isla de la Juventud. El caos en los vuelos regionales de Cubana de Aviación es una constante. La flota de destartalados Antonov AN24 y Yakolev YAK42 soviéticos está en un estado lamentable, lo que provoca constantes cancelaciones y retrasos en los vuelos. Incomprensiblemente, en este momento de absoluto caos, Cubana de Aviación acaba de subir sus tarifas para los cubanos, duplicando y hasta triplicando el precio en pesos cubanos de los vuelos. Según me cuentan, pronto se aplicará también este abusivo incremento de los precios a los billetes pagados en divisa. La alternativa al avión para llegar a Isla Juventud es, como no, el barco. Los nuevos ferrys estrenados en 2006 costaban 11 CUP/CUC por trayecto desde la terminal de Nueva Gerona hasta Batabanó. Ahora el precio se multiplicó hasta los 55 CUP/CUC, es decir, que actualmente el trayecto en barco es más caro que el vuelo. Aunque probablemente pronto se igualarán las tarifas. Así es Cuba, mi socio. El resultado: para cubanos y para turistas, hoy es más caro y más problemático trasladarse a Isla Juventud. Para mí, que acudo a este lugar precisamente por su aislamientos de los circuitos turísticos habituales, es bueno. Para la población, desastroso, ya que se complica la entrada de divisas, ya de por sí escasa.

Etiquetas: